Método · Temario oficial

Cómo memorizar el temario de Mossos: 21 temas, cuatro àmbits, un método

El temari oficial (Resolució INT/1219/2017) son 21 temas de naturaleza muy distinta: historia y entorno, bloque institucional-jurídico, seguridad y policía, y actualidad. Memorizarlo no es un acto de voluntad sino un sistema — y este es el sistema, aplicado a este temario concreto.

Última actualización: 10 de agosto de 2026 · Convocatòria 46/26

Datos clave

Temario
21 temas · àmbits A (7), B (8), C (5), D (actualidad)
Norma
Resolució INT/1219/2017 (DOGC núm. 7382)
Unidad de estudio
la pregunta, no el tema
Formato de examen
30 preguntas · error a −1/4 (46/26)
Tests por tema
los 21, desde el hub

Memorizar este temario empieza por respetar su forma: los cuatro àmbits del DOGC no son capítulos de un mismo libro sino cuatro materias con memorias distintas — narrativa, jurídica, orgánica y de actualidad. Un solo método aplicado con cuatro énfasis.

El mapa: cuatro àmbits, cuatro naturalezas

El àmbit A (7 temas: historia, lengua, geografía, entorno, tecnología) es material narrativo y descriptivo: se ancla con líneas de tiempo y mapas, y sus fechas piden percha, no fuerza bruta. El àmbit B (8 temas institucionales y jurídicos) es el corazón denso: definiciones, composiciones, mayorías y garantías donde la precisión es todo. El àmbit C (5 temas de seguridad y policía) es orgánico y competencial — quién hace qué y bajo qué norma. Y el àmbit D es actualidad, que juega con otras reglas. El error de base es estudiarlos con la misma técnica; el acierto, con el mismo sistema y distinta herramienta.

La unidad no es el tema: es la pregunta

«Me sé el tema 9» no se puede verificar; «respondo el 80 % de sus preguntas» sí. La conversión de cada tema en preguntas —¿quién?, ¿cuántos?, ¿qué mayoría?, ¿qué norma?— es en sí misma estudio, y deja el progreso medible por tema, que es como se gobierna un plan. Los 21 tests por tema hacen esa conversión en el formato real; para el àmbit B, además, las páginas de Estatut, Constitución e instituciones ya traen los epígrafes oficiales convertidos en estructura.

Las parejas confundibles de este temario

Los distractores del examen se fabrican con las confusiones previsibles, y este temario las tiene localizadas: Estatut y Constitución (derechos, garantías, naturaleza — temas 8, 10 y 11), Generalitat y Govern (el todo y la parte, tema 9), las tres leyes del marco legal (estatal, autonómica, local — tema 19) y los órganos de coordinación del tema 18. La técnica es siempre la misma: estudiar la pareja junta, en tabla de contraste, nunca cada mitad por su lado — quien las estudia separadas llega sabiendo las dos respuestas y sin saber cuál va con cuál.

El descuento cambia el listón de «sabérselo»

Con error a −1/4, la media verdad es peor que la ignorancia asumida: empuja a responder y resta. Saberse un tema, aquí, incluye saber distinguirlo de su vecino — que es exactamente lo que las parejas entrenan.

Releer o recuperar: qué dice la evidencia

La preferencia por releer no es pereza: es un error de medida. Roediger y Karpicke lo cuantificaron en 2006 con estudiantes que leían pasajes de prosa y después o los reestudiaban o hacían una prueba de recuerdo libre, sin volver a ver el texto. Sus resultados en el primer experimento:

Intervalo hasta la prueba finalReestudiarRecuperar
5 minutos81 %75 %
2 días54 %68 %
1 semana42 %56 %

La relectura gana a los cinco minutos y pierde en todo lo demás. En el segundo experimento la distancia se abre aún más: a la semana, quienes habían estudiado cuatro veces un pasaje recordaban el 40 % y quienes lo habían estudiado una vez y recuperado tres, el 61 %. Con un examen a meses vista, la comparación relevante es la de la semana, no la de los cinco minutos.

Por qué se elige mal

Releer produce fluidez —el texto resulta cada vez más familiar— y esa sensación se confunde con memoria. Recuperar produce lo contrario: esfuerzo, lagunas y la impresión de no saberlo. El método que se siente peor durante el estudio es el que rinde el día del examen, y por eso hace falta un criterio externo, como el porcentaje de aciertos por tema, en lugar de la propia sensación.

El espaciado sobre 21 temas

Con 21 temas, la vuelta única es una fantasía: cuando cierras el 21, el 1 se ha ido. El calendario que funciona es de vueltas decrecientes con repaso espaciado — cada tema apunta su fecha de vuelta, y las vueltas sucesivas solo se detienen donde la recuperación falla —, priorizando por rendimiento medido y por peso troncal: el tema 8 pronto porque alimenta al bloque entero, y tu tema refugio más tarde de lo que te apetece. La organización completa del calendario está en cómo organizar el temario; esta página pone la técnica, aquella el plan.

Cada cuánto repasar, con números

Que repartir el estudio rinde más que concentrarlo lleva décadas establecido: Cepeda y sus colaboradores lo confirmaron en 2006 con una revisión y síntesis cuantitativa de la literatura sobre práctica distribuida. La pregunta útil para un opositor es otra: cada cuánto. En 2008 el mismo equipo la respondió con más de 1.350 participantes, variando el intervalo entre las dos sesiones de estudio y el que iba hasta la prueba final, que llegaba al año.

El resultado es una regla proporcional: el intervalo óptimo entre repasos ronda el 20 % del tiempo que falta hasta el examen cuando ese plazo es de unas semanas, y baja a alrededor del 5 % cuando el plazo es de un año. Traducido a este calendario: a diez meses vista, un tema cerrado se revisa por primera vez dos o tres semanas después; a un mes vista, cada cinco o seis días. El intervalo se acorta según se acerca el examen, no al revés. Ese calendario de vueltas es lo que ordena el plan de estudio.

Qué sobrevive a los meses muertos

Entre la primera vuelta y el examen hay temas que pasan meses sin tocarse, y conviene saber qué queda de ellos. Bahrick lo midió en 1984 con 733 personas que habían estudiado español en la escuela hacía entre uno y cincuenta años: el olvido se concentra en los tres a seis primeros años y lo que sigue accesible después se mantiene estable durante décadas sin repaso alguno. Lo que predecía cuánto sobrevivía no era el tiempo transcurrido, sino el nivel de aprendizaje original: cuántos cursos se habían hecho y con qué calificaciones.

La consecuencia es antipática pero clara: un tema estudiado hasta responderlo con soltura resiste el olvido mucho mejor que dos estudiados hasta reconocerlos. Entre abrir un tema nuevo y dejar sólido uno a medias, rinde más lo segundo. Es también el argumento para entrenar los psicotécnicos en paralelo y no al final: son aptitudes que mejoran con práctica repartida y su nota es el primer criterio de desempate.

El àmbit D no se memoriza: se sigue

El àmbit D —entorno político, económico y social de Cataluña, España y el ámbito internacional— es el único que no admite atracón, porque su contenido son los meses previos al examen. La rutina que lo cubre es pequeña y constante: seguimiento regular de actualidad de las tres escalas con una nota breve por semana, y su repaso entra en el mismo espaciado que el resto. Es, en miniatura, la lección del temario entero: lo que se sostiene gana a lo que se acumula.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos temas tiene el temario de Mossos?

El temari oficial de la Resolució INT/1219/2017 (DOGC núm. 7382) se organiza en los àmbits A (7 temas), B (8), C (5) y D (actualidad) — los 21 temas que numeran los tests de este sitio.

¿Por qué tema empiezo?

Por los que alimentan a otros: el Estatut (tema 8) ancla el bloque institucional entero, y la historia (temas 1-2) da contexto barato al àmbit A. El orden óptimo prioriza temas troncales y tu rendimiento medido, no el índice.

¿Cómo estudio el àmbit D de actualidad?

No se memoriza: se sigue. Es conocimiento del entorno político, económico y social — de Cataluña, España y el ámbito internacional — que se construye con seguimiento continuo de los meses previos, no con un atracón final.

¿Sirve releer y subrayar?

Como primer contacto, sí; como método, no: la fluidez de la relectura se confunde con memoria. Lo que fija es recuperar — cerrar el tema y responder preguntas — con corrección inmediata y repaso espaciado.

¿Cada cuánto conviene repasar un tema ya estudiado?

Depende del plazo que falte. En los experimentos de Cepeda y colaboradores (2008), el intervalo óptimo rondaba el 20 % del plazo restante cuando este era de unas semanas y bajaba al 5 % cuando era de un año: a diez meses vista, dos o tres semanas; a un mes, cinco o seis días.

¿Es mejor cubrir más temas o consolidar los que llevo?

Consolidar, sobre todo en los temas troncales. La retención depende del nivel de aprendizaje original más que del tiempo transcurrido: un tema dominado sobrevive a meses sin tocarlo y dos a medias se pierden los dos.

Convierte el temario en preguntas

Responder sobre lo recién leído consolida mucho más que releer. Tests por ámbito y por tema.

Practicar por temas