Examen teórico
Simulacros de examen de Mossos
Un simulacro no sirve para saber cuánto sabes, sino para entrenar cómo rindes. La diferencia cambia por completo cómo deberías usarlos.
Datos clave
- Formato a replicar
- 30 preguntas / 35 min
- Penalización
- −1/4 por error
- Frecuencia inicial
- 1 cada 2 semanas
- Frecuencia final
- 1–2 por semana
El simulacro es la herramienta más malinterpretada de una oposición. La mayoría de opositores lo usa como termómetro —"a ver qué nota saco"— y esa lectura desperdicia casi todo su valor. Un simulacro es un ensayo de condiciones: mide cómo rindes bajo presión temporal, cómo decides qué responder y qué dejar, y cómo se degrada tu atención en el minuto 30.
De ahí la primera regla: un simulacro que no reproduce las condiciones reales no es un simulacro, es una tanda de preguntas.
Qué condiciones hay que replicar
- 30 preguntas y 35 minutos, cronómetro visible y sin pausas.
- Penalización de −1/4 aplicada al calcular la nota. Sin ella, tu resultado está inflado y tomas decisiones equivocadas.
- Sin consultar nada. La tentación de comprobar una duda a mitad destruye el dato.
- A ser posible, a la misma hora del día que el examen, para acostumbrar el ritmo atencional.
- Con la aptitudinal a continuación cuando quieras entrenar resistencia: 110 preguntas seguidas cansan de una forma que no aparece en tandas cortas.
Practicar sin aplicar la penalización. Si respondes las 30 preguntas al azar en las dudas y no descuentas, tu nota parece razonable. Aplicando −1/4, la misma ejecución puede quedar por debajo del 4. Muchos opositores descubren esto en el examen real.
Reproduce las condiciones reales: 30 preguntas, 35 minutos y penalización por error.
Hacer un simulacroLas dos subpruebas tienen reglas opuestas
La primera prueba de la 46/26 no es un examen, son dos, y se hacen la misma mañana. Comparten exactamente un dato —los 35 minutos— y difieren en todo lo demás.
| Regla | Coneixements | Aptitudinal |
|---|---|---|
| Preguntas | 30 | 80 |
| Tiempo | 35 minutos | 35 minutos |
| Tiempo medio por ítem | 70 segundos | 26 segundos |
| Error | Resta un cuarto de acierto | No resta |
| Mínimo eliminatorio | 4 sobre 10 | 5 sobre 10 |
| Decisión que entrena | Responder o callar | Ninguna: responder todo |
Leídas juntas, las dos últimas filas explican por qué mucha preparación se desperdicia. En coneixements existe una decisión real —con penalización, callarse a veces vale más que arriesgar— y el simulacro sirve para calibrarla. En la aptitudinal esa decisión no existe: nada resta, de modo que la respuesta correcta a una pregunta que no da tiempo a leer es marcarla igualmente. Entrenar las dos mitades con la misma política de respuesta significa, necesariamente, estar entrenando mal una de ellas.
La aptitudinal exige un 5 y la de conocimientos un 4, pese a que casi todas las horas de preparación se van al temario. Y según las bases, la aptitudinal es además el primer criterio de desempate: entre dos aspirantes con la misma puntuación, decide el psicotécnico. La aritmética completa de los mínimos está en cuántos fallos puedes tener.
Cuántos simulacros hacer y cuándo
Hacer simulacros demasiado pronto es frustrante e informativamente pobre: si aún no has cubierto el temario, la nota mide sobre todo lo que no has visto. Hacerlos demasiado tarde impide corregir. Un reparto que funciona:
| Fase de preparación | Frecuencia | Objetivo |
|---|---|---|
| Primeros meses | Ninguno; tests por tema | Consolidar contenido, no medir |
| Temario cubierto al 60 % | 1 cada dos semanas | Detectar ámbitos débiles |
| Temario completo | 1 por semana | Entrenar gestión de tiempo |
| Último mes | 1–2 por semana | Automatizar ritmo y criterio de descarte |
Más de dos por semana rara vez aporta: el simulacro consume material y tiempo de estudio, y su valor está en el análisis posterior, no en la acumulación.
La lógica del programa: de medir a ensayar
Los diez simulacros no son diez tandas equivalentes repartidas por el calendario. Son dos programas distintos encadenados, y confundirlos es el motivo por el que muchos opositores hacen veinte simulacros y aprenden lo mismo que con tres.
En la primera mitad, el simulacro es un instrumento de medida. Cada uno aísla una variable —el punto de partida, el reloj, la penalización, el reparto por ámbitos, la serie— y se hace precisamente para producir un dato que obligue a cambiar algo del plan de estudio. Ahí el simulacro es un medio: lo que importa ocurre después, en la corrección.
En la segunda mitad, el simulacro deja de medir y pasa a ensayar. El temario ya no es la variable limitante, y lo que se entrena son las condiciones: la resistencia de una sesión larga, el descarte, el soporte y la hora reales, la priorización de las últimas semanas. Ahí el simulacro es un fin en sí mismo, y después de cada uno casi no se cambia nada: se consolida.
| Simulacro | Variable que aísla | Función |
|---|---|---|
| 1 · el diagnóstico | El punto de partida | Medir |
| 2 · el reloj | El ritmo y el abandono | Medir |
| 3 · la penalización | La decisión de responder | Medir |
| 4 · los ámbitos débiles | El reparto del fallo | Medir |
| 5 · la tendencia | La serie completa | Medir |
| 6 · resistencia | La fatiga de 110 preguntas | Ensayar |
| 7 · el descarte | Los distractores | Ensayar |
| 8 · condiciones reales | Soporte, hora y transcripción | Ensayar |
| 9 · el ajuste | La prioridad de lo que queda | Ensayar |
| 10 · el ensayo general | Todo junto, sin correcciones | Ensayar |
El punto de giro está entre el quinto y el sexto, y no lo marca el calendario sino un hecho: haber cubierto el temario. Adelantarlo produce sesiones agotadoras que no corrigen nada; retrasarlo es peor, porque se llega al examen sabiendo mucho y sin haber ejecutado nunca la prueba entera.
El programa de diez simulacros
El modo de simulacro es siempre el mismo; lo que cambia es qué mides en cada uno. Este es el recorrido recomendado a lo largo de la preparación:
- Simulacro 1
- Simulacro 2
- Simulacro 3
- Simulacro 4
- Simulacro 5
- Simulacro 6
- Simulacro 7
- Simulacro 8
- Simulacro 9
- Simulacro 10
Cómo analizar un simulacro
El análisis vale más que el simulacro. Terminar, mirar la nota y pasar al siguiente es tirar el ejercicio. Clasifica cada fallo en una de estas cuatro categorías, porque cada una pide una corrección distinta:
- No lo sabía. Es un fallo de contenido. Vuelve al tema y al temario.
- Lo sabía y me confundí de opción. Fallo de lectura o de prisa. Se corrige con ritmo, no con estudio.
- Dudaba entre dos y elegí mal. Es la categoría más rentable: el contenido está a medias y una revisión corta lo cierra.
- No llegué. Fallo de gestión de tiempo. Si se repite, el problema es de estrategia de descarte, no de conocimiento.
La cuarta categoría es la que más candidatos ignoran, y suele ser la que más puntos cuesta. Si tu patrón es "sabía las últimas cinco pero no llegué", tu problema no es el temario.
Qué te dice —y qué no— tu nota
Una nota de simulacro es un dato ruidoso: depende del banco de preguntas, de su dificultad relativa y de tu estado ese día. Lo informativo no es la nota puntual sino la tendencia a lo largo de varias semanas y la distribución de fallos por ámbito.
Tampoco es una predicción del corte. La nota que hará falta para seguir en el proceso depende del número de plazas y de cuántos aspirantes se presenten, y eso solo se sabe a posteriori. Lo que se puede decir es lo obvio y lo útil: cuanto más arriba estés, más margen tienes. En nota de corte de Mossos está el detalle de cómo se forma ese corte.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos simulacros debería hacer antes del examen?
No hay un número mágico, pero un patrón razonable es empezar cuando lleves cubierto en torno al 60 % del temario, con uno cada dos semanas, subir a uno semanal al completarlo y a uno o dos por semana el último mes.
¿Un simulacro debe incluir también la parte aptitudinal?
Conviene alternar. Los simulacros solo de conocimientos permiten análisis fino del temario; los completos, con las 80 preguntas aptitudinales a continuación, entrenan la resistencia atencional que exige el día real.
¿Qué nota en simulacro indica que voy bien?
Más que la cifra, importa la tendencia sostenida y que la nota se obtenga aplicando la penalización de −1/4 y respetando los 35 minutos. Una nota alta lograda sin cronómetro no es comparable.
¿Se preparan igual las dos subpruebas del mismo día?
No, porque sus reglas son opuestas. En coneixements el error resta un cuarto de acierto y el mínimo es 4; en la aptitudinal nada resta y el mínimo es 5. La primera entrena una decisión —responder o dejar en blanco— que en la segunda simplemente no existe.
¿Por qué cambian de función los simulacros a partir del sexto?
Porque cambia el problema. Mientras el temario está incompleto, el simulacro sirve para producir datos que corrijan el plan de estudio. Una vez cubierto, ya no hay mucho que corregir y lo que falta por entrenar son las condiciones de la prueba: fatiga, soporte, hora y ritmo.
¿Cuántas preguntas se responden en total el día del examen?
Ciento diez entre las dos subpruebas eliminatorias: 30 de conocimientos y 80 aptitudinales, cada bloque con 35 minutos. A eso puede sumarse el cuestionario de personalidad y la prueba voluntaria de idiomas.
Reproduce las condiciones reales: 30 preguntas, 35 minutos y penalización por error.
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Fuentes
MossosTest es una herramienta independiente de preparación y no está afiliada ni respaldada por la Generalitat de Catalunya ni por el Cos de Mossos d'Esquadra. La información oficial y vinculante es siempre la publicada en el DOGC y en mossos.gencat.cat.