El día del examen · Convocatòria 46/26

Qué llevar al examen de Mossos: la lista, con su jerarquía

Hay una respuesta oficial —lo que diga tu citación y las instrucciones de la convocatòria— y una capa de sentido común encima. Esta página no sustituye a la primera: la ordena, para que la mañana del examen no dependa de la memoria ni de un hilo de foro leído a medianoche.

Última actualización: 10 de agosto de 2026 · Convocatòria 46/26

Datos clave

La fuente que manda
tu citación oficial y las instrucciones del proceso
Imprescindible
documento de identidad en vigor
El formato del día
coneixements (35 min) + aptitudinal (35 min)
La regla
todo preparado la víspera; nada decidido esa mañana
Fuente
convocatòria 46/26 (DOGC núm. 9.681)

Esta es la página más humilde del sitio y de las que más disgustos evitan. No tiene datos secretos: tiene orden, que la mañana de un examen vale oro.

La jerarquía: primero la citación

Regla número uno y única no negociable: lo que diga tu citación oficial y las instrucciones publicadas del proceso manda sobre cualquier lista, incluida esta. Las convocatorias concretan documentación, horarios, sede y condiciones de acceso, y esa concreción puede cambiar entre pruebas del mismo proceso. Esta página ordena la capa general que la citación no suele detallar; leerla no exime de leer aquella — la sustituye tan poco como un mapa sustituye a la señal de tráfico.

La lista en tres niveles

Imprescindible: el documento de identidad en vigor —comprobado la víspera y otra vez al salir— y lo que tu citación exija expresamente. Sin identificación válida, el resto de la lista es irrelevante.

Prudente: material de escritura de repuesto por si las instrucciones permiten o piden el propio; agua y algo simple de comer para una convocatoria de mañana con dos subpruebas seguidas; ropa por capas para un aula cuya temperatura no controlas; y la citación misma, impresa o accesible sin depender de batería ni cobertura.

Opcional con cabeza: un reloj simple —no inteligente— si las instrucciones lo permiten, para gestionar el tiempo de las dos subpruebas sin depender del aula; tapones para la espera si el ruido te descentra. Todo lo opcional comparte condición: si genera dudas al personal de acceso, no compensa.

La víspera decide la mañana

Bolsa hecha, documento comprobado, ruta y horario calculados con margen, y a dormir. El día del examen no se decide nada logístico: se ejecuta lo decidido — la cabeza tiene mejor uso a 26 segundos por pregunta.

El documento de identidad, en detalle

De toda la lista, solo un elemento es indiscutible: el documento de identidad original y en vigor. Original, no fotocopia ni foto en el móvil; y en vigor, que es donde falla mucha gente. Comprueba la fecha de caducidad hoy, no la víspera: renovar exige cita previa y la disponibilidad de citas no depende de ti.

Si el documento se pierde o te lo roban en los días previos, el orden de actuación es este:

  1. Denuncia la pérdida o sustracción de inmediato.
  2. Solicita el duplicado por el procedimiento urgente disponible; obtener el documento nuevo es la única vía que no depende del criterio de nadie.
  3. Si no llegas a tenerlo, comunícalo al tribunal por el canal indicado en la convocatoria antes del día de la prueba, y no la mañana misma en la mesa de acceso.

Conviene no dar por hecho que un resguardo o una denuncia sustituyen al documento: quien decide es el tribunal, con las instrucciones de la convocatoria en la mano. Lo que sí está en tu mano es no llegar a esa situación.

La logística: llegar es parte del examen

Trata la llegada como una prueba más: sede localizada de antemano — con el desplazamiento ensayado si te es desconocida —, margen para el imprevisto de transporte y para la cola de acceso, y hora de llegada fijada por la citación, no por tu optimismo. El coste de apurar no es solo el riesgo de no llegar: es empezar la subprova de coneixements con el pulso de quien ha corrido, que se paga en las tres primeras preguntas.

El guion del día

La hora y la sede las fija tu citación; el margen lo pones tú. Este es el reparto de decisiones que evita improvisar:

MomentoQué se decideQué no se decide ya
La vísperaBolsa hecha, documento comprobado, ruta y hora de salidaNada de contenido: el repaso ya terminó
La salidaMargen para el imprevisto de transporte y para la colaImprovisar el trayecto
La llegadaLocalizar el aula y el acceso; esperar sin gastar atenciónRepasar apuntes en la acera
Las instruccionesEscucharlas enteras: ahí se dice qué está permitidoDar por supuestas las normas de otra oposición
Entre subpruebasCambiar de estrategia: de penalización a no penalizaciónRumiar la subprueba anterior

La fila más importante es la penúltima. Las instrucciones que se leen en el aula antes de empezar son, junto con la convocatoria, la fuente que resuelve cualquier duda sobre material y procedimiento. Escucharlas con atención cuesta dos minutos y ahorra la única clase de problema que no se puede corregir después.

Los errores de la hoja de respuestas

Hay una categoría de fallos que no tiene nada que ver con lo que sabes y que sale muy cara precisamente por eso: en la subprueba de conocimientos cada error resta un cuarto de acierto, así que una pregunta que sabías y transcribes mal cuesta más de cuatro décimas sobre diez.

El último minuto no es para resolver una pregunta más

Resérvalo para comprobar el emparejamiento entre números de pregunta y casillas. El valor esperado de esa revisión —detectar un desplazamiento— es muy superior al de intentar sacar una respuesta más con el reloj encima. En la subprueba aptitudinal, en cambio, esos últimos segundos son para marcar todo lo que quede en blanco, porque allí el error no penaliza.

Lo que conviene dejar en casa

Todo lo que pueda parecer un dispositivo o material de consulta y no esté expresamente permitido: la duda del personal de acceso siempre se resuelve en tu contra en tiempo y en nervios. Y una categoría menos obvia: los apuntes de última hora. El repaso en la puerta rinde aproximadamente nada y fabrica ansiedad con precisión industrial; lo que no esté consolidado a esa hora no se consolida en la acera. El trabajo del día es otro: ejecutar la estrategia de respuesta que traes entrenada de los simulacros.

Preguntas frecuentes

¿Qué documentación llevo al examen de Mossos?

La que exija tu citación oficial — como regla general, el documento de identidad en vigor es imprescindible en cualquier prueba selectiva. La citación y las instrucciones publicadas del proceso son la fuente que manda; compruébalas siempre.

¿Puedo llevar el móvil?

Las pruebas selectivas restringen los dispositivos; sigue las instrucciones de tu citación y del personal de la organización. La opción prudente es poder apagarlo y guardarlo por completo, o directamente no depender de él.

¿Qué pasa si olvido el DNI?

La identificación es condición para examinarse: sin documento válido te expones a no poder acceder. Es el elemento de la lista que se comprueba la víspera y otra vez al salir de casa.

¿Llevo agua y comida?

Para una convocatoria de mañana larga con dos subpruebas, algo de agua y algo simple de comer son prudencia básica, siempre que las instrucciones del aula lo permitan.

¿Qué material está permitido exactamente?

El material autorizado lo determinan la convocatoria y las instrucciones que el tribunal da en el aula, y por eso esta página no publica una lista cerrada: cualquiera que circule por foros es de terceros y puede no corresponder a tu prueba. Lo indiscutible es el documento de identidad original en vigor y un bolígrafo. Para todo lo demás, la resolución que te convoca a la prueba es la única referencia.

¿Cuánto tiempo antes conviene llegar?

La hora de presentación la fija tu citación y hay que cumplirla; el margen adicional lo decides tú en función del desplazamiento, del transporte y de la cola de acceso previsible. La referencia útil no es un número de minutos genérico, sino llegar con holgura suficiente para no empezar la prueba con el pulso acelerado.

¿Qué hago si me equivoco al marcar la hoja de respuestas?

Sigue lo que indiquen las instrucciones sobre corrección de marcas y asegúrate de que la opción descartada queda inequívocamente anulada. Comprueba además cada diez preguntas que el número del cuadernillo coincide con el de la casilla: un desplazamiento de fila invalida todo lo que viene detrás y es el error más caro del examen.

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Fuentes