Psicotécnicos
Codificación y decodificación
Descubrir la clave que transforma un mensaje. Se resuelve por comparación sistemática, no por intuición.
Datos clave
- Aptitud
- Razonamiento
- Tarea
- Descubrir la regla de transformación
- Método
- Comparar par a par
- Verificación
- Obligatoria
Qué mide
La capacidad de inferir una regla de transformación a partir de ejemplos y aplicarla en sentido directo o inverso. Combina razonamiento abstracto con atención al detalle.
De dónde viene el formato
El antepasado directo de estos ítems es la prueba de claves o Digit Symbol Substitution Test, incorporada a las escalas de inteligencia de Wechsler y usada desde entonces en investigación clínica y farmacológica. El material es mínimo: una tabla que empareja los dígitos del 1 al 9 con nueve símbolos y una hilera de casillas que hay que rellenar contra reloj, habitualmente en 90 o 120 segundos.
Su interés está en lo que mide. Jaeger (2018), en Journal of Clinical Psychopharmacology, la describe como una prueba muy sensible y poco específica: casi cualquier alteración cognitiva la deteriora, porque en ella se solapan velocidad perceptiva, atención, memoria de trabajo, aprendizaje asociativo y coordinación visomotora. Por eso funciona tan bien como criba y tan mal como diagnóstico.
El dato que cambia la estrategia lo aportó Salthouse (1992) en Journal of Gerontology, al descomponer el tiempo de ejecución en sus partes: cuánto se dedica a escribir la respuesta y cuánto a volver a consultar la tabla de claves. La velocidad de comparación perceptiva explicaba buena parte de las diferencias de rendimiento; lo que casi nadie tiene en cuenta es cuánto pesa el ir y venir a la tabla.
En cualquier ítem con tabla de correspondencia, cada viaje de los ojos a la clave y de vuelta cuesta una fracción de segundo que se multiplica por el número de elementos. Si la tabla tiene pocas entradas —cuatro o cinco símbolos—, memorízala antes de empezar a rellenar y ejecuta el resto sin levantar la vista. Es el mismo trabajo cognitivo, repartido de otra manera, y suele valer varios ítems.
Qué aspecto tienen
Se ofrecen uno o varios pares de original y codificado, y se pide codificar un término nuevo o recuperar el original de un código dado. La variante inversa —decodificar— suele ser algo más lenta.
Los tipos de clave habituales
- Desplazamiento en el alfabeto: cada letra se sustituye por la que está a n posiciones.
- Sustitución por posición numérica: cada letra se convierte en su número de orden.
- Reordenación: las letras se permutan según un patrón fijo, sin cambiar de identidad.
- Inversión: la palabra se escribe al revés, a veces combinada con desplazamiento.
- Sustitución por símbolos con una tabla de correspondencia dada.
- Reglas mixtas: desplazamiento distinto según la posición de la letra, que es el nivel más difícil.
Cómo identificar la clave en cinco segundos
Casi todo el tiempo del ítem se va en descubrir de qué tipo de clave se trata. Hay un indicio que lo resuelve casi siempre, y mirarlo antes de calcular nada ahorra la mitad del ejercicio.
| Tipo de clave | Indicio en el primer vistazo | Coste |
|---|---|---|
| Desplazamiento constante | Misma longitud y las letras del código van «detrás» de las del original | Bajo |
| Reordenación | Misma longitud y exactamente las mismas letras, cambiadas de sitio | Bajo |
| Inversión | La última letra del código coincide con la primera del original | Bajo |
| Posición numérica | El código es numérico y sus valores crecen con el orden alfabético | Medio |
| Símbolos con tabla | Hay una tabla de correspondencia impresa en el enunciado | Medio |
| Clave mixta | El primer par encaja con un desplazamiento y el segundo no | Alto |
Método de resolución
- Comprueba la longitud: si original y código tienen las mismas letras, es reordenación o sustitución; si difiere, hay inserción o supresión.
- Compara letra a letra por posición, no la palabra como un todo.
- Calcula el desplazamiento de cada par: si es constante, ya tienes la clave.
- Si no es constante, busca patrón en el desplazamiento: puede depender de la posición.
- Verifica la clave con un segundo par antes de aplicarla.
- Aplica y comprueba el resultado en las alternativas.
Verificar la clave con un segundo ejemplo antes de aplicarla. Una regla que explica un par puede ser casualidad; una que explica dos, casi nunca lo es. Cuesta cinco segundos y elimina la posibilidad de aplicar con confianza una clave equivocada.
Ejemplo resuelto
Si CASA se codifica como ECUC, ¿cómo se codificaría MESA?
Comparación por posición: C→E es +2, A→C es +2, S→U es +2, A→C es +2. Desplazamiento constante de dos posiciones. Verificamos con la última letra, que también cumple.
Aplicamos a MESA: M→O, E→G, S→U, A→C. El resultado es OGUC.
Segundo ejemplo: clave mixta
Si ROCA se codifica como SQFE, ¿cómo se codificaría DEDO?
Se empieza igual, comparando por posición: R→S es +1. Aquí la mayoría da por hecho el desplazamiento constante y aplica +1 a todo. El segundo par lo desmiente: O→Q es +2. Y el tercero, C→F, es +3; el cuarto, A→E, es +4.
La regla no es un desplazamiento fijo, sino uno que crece con la posición de la letra: la primera avanza 1, la segunda 2, la tercera 3, la cuarta 4. Esta es la clave mixta, el nivel más difícil del formato, y solo aparece si se compara par a par.
Aplicamos a DEDO: D+1 = E; E+2 = G; D+3 = G; O+4 = S. El código es EGGS. Ningún salto atraviesa la Ñ, así que el criterio del alfabeto no altera el resultado; en un ítem que sí la atravesara, ese sería el primer punto a comprobar.
La lección de método es que el primer par nunca decide. Quien hubiera aplicado +1 a todo habría escrito EFEP con total confianza, y la respuesta habría estado entre las alternativas: los distractores de este formato se construyen precisamente con las claves incompletas más plausibles.
La aptitudinal se aprueba con velocidad y criterio de descarte, y eso solo se gana practicando contra el cronómetro.
Practicar psicotécnicosTrampas frecuentes
- Asumir desplazamiento constante sin verificar con un segundo par.
- Olvidar el ciclo del alfabeto cuando el desplazamiento pasa de la Z.
- Contar mal por la Ñ, igual que en series alfabéticas.
- Aplicar la clave en sentido contrario en los ítems de decodificación.
- La regla mixta presentada como simple: si un par no encaja, la clave depende de la posición.
Gestión del tiempo
Entre veinte y cuarenta segundos. Descubrir la clave es la parte lenta; aplicarla es inmediato. Si tras comparar dos pares no aparece patrón, es probable que la regla sea mixta: valora si compensa seguir o marcar y pasar.
Conviene situar esa horquilla en el presupuesto real de la prueba. Con 80 preguntas en 35 minutos, la subprueba aptitudinal concede unos 26 segundos por ítem de media. Un ejercicio de codificación bien identificado entra en el presupuesto; uno de clave mixta lo dobla. Como el error no penaliza, la decisión correcta cuando pasas del minuto no es abandonar el ítem, sino marcar la alternativa más plausible y seguir: conservas la esperanza matemática de acierto y recuperas el tiempo de dos preguntas enteras. Abandonar sin marcar es, en esta prueba, la única jugada estrictamente perdedora.
Cómo practicar
Con variedad de tipos de clave, porque el reconocimiento del tipo es lo que se automatiza. Y siempre aplicando el paso de verificación, incluso cuando la clave parece obvia: es el hábito que después salva el ítem difícil.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se descubre la clave en un ejercicio de codificación?
Comparando el original y el código letra a letra por posición, calculando el desplazamiento de cada par y verificando la regla obtenida con un segundo ejemplo antes de aplicarla.
¿Qué hago si el desplazamiento no es constante?
Buscar un patrón en el propio desplazamiento, que puede depender de la posición de la letra. Es el tipo de clave mixta y es el nivel más difícil del formato.
¿Se cuenta la Ñ en los desplazamientos?
Depende del criterio del enunciado. El alfabeto español actual la incluye, y si un ítem no encaja conviene comprobar si funciona con el otro criterio.
¿De qué prueba proceden los ejercicios de claves?
Del Digit Symbol Substitution Test, la prueba de claves de las escalas Wechsler: una tabla que empareja los dígitos del 1 al 9 con nueve símbolos, que hay que trasladar contra reloj en 90 o 120 segundos.
¿Conviene memorizar la tabla de correspondencias?
Si tiene pocas entradas, sí. Salthouse (1992) mostró que una parte apreciable del tiempo de ejecución se consume en volver a consultar la tabla, no en resolver. Memorizar cuatro o cinco correspondencias antes de empezar suele salir más barato que ir y venir en cada elemento.
¿Merece la pena insistir en un ítem de clave mixta?
Hasta cierto punto. Con una media de 26 segundos por pregunta, un ítem que pasa del minuto está costando dos. Como el error no penaliza, lo eficiente es marcar la opción más plausible y avanzar; dejarlo en blanco no ahorra nada y renuncia a la probabilidad de acierto.
La aptitudinal se aprueba con velocidad y criterio de descarte, y eso solo se gana practicando contra el cronómetro.
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Fuentes
- Jaeger, J. (2018). Digit Symbol Substitution Test: the case for sensitivity over specificity in neuropsychological testing. Journal of Clinical Psychopharmacology, 38(5), 513–519
- Salthouse, T. A. (1992). What do adult age differences in the Digit Symbol Substitution Test reflect? Journal of Gerontology, 47(3), P121–P128
- Resolució ISP/1763/2026, convocatòria 46/26 (DOGC núm. 9.681)
- Portal oficial del Cos de Mossos d'Esquadra — proves aptitudinals
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