Psicotécnicos
Series alfabéticas
Son series numéricas disfrazadas. En cuanto conviertes las letras en posiciones, el problema desaparece.
Datos clave
- Aptitud
- Razonamiento
- Truco
- Convertir letras en números
- Trampa
- Alfabeto de referencia
- Requisito
- Saber posiciones clave
Qué mide
La detección de reglas sobre una secuencia ordenada. Es la misma operación que en series numéricas, con un material que resulta menos intuitivo porque no traemos automatizadas las distancias entre letras.
La técnica: convertir a posiciones
La única dificultad real es que no calculamos con letras. La solución es traducirlas a su posición en el alfabeto y trabajar con números.
No hace falta saber la posición de las 27 letras. Basta con cuatro puntos de referencia que valen sea cual sea el criterio del enunciado —A=1, E=5, J=10, N=14— y contar desde el ancla más próxima. Son seguras porque están todas antes de la Ñ, que es donde los dos abecedarios posibles todavía coinciden. A partir de ahí conviene añadir dos anclas más, pero sabiendo cuál se está usando: con el abecedario español de 27 letras, Ñ=15 y T=21; con el alfabeto latino de 26, O=15 y T=20.
Los tipos de regla
- Salto constante: A, D, G, J avanza de tres en tres.
- Salto creciente: A, B, D, G avanza uno, dos, tres.
- Dos series entrelazadas: una serie en las posiciones impares y otra en las pares.
- Retroceso: la serie avanza hacia atrás en el alfabeto.
- Ciclo: al llegar al final del alfabeto, la serie vuelve al principio.
La trampa del alfabeto de referencia
La cuestión más importante del formato y la que más discusiones genera: ¿el alfabeto incluye la Ñ? ¿Y los dígrafos CH y LL?
La respuesta normativa no admite duda. La Ortografía de la lengua española publicada por la RAE y la ASALE en 2010 fijó un abecedario de veintisiete letras y excluyó CH y LL porque «no son letras, sino dígrafos». En lo relativo a la ordenación la decisión venía del X Congreso de la ASALE, de 1994, que adoptó el orden alfabético latino universal.
De ahí que la Ñ ocupe la posición 15 y desplace una unidad a todas las posteriores: la O es la 16, la T la 21 y la Z la 27. El problema práctico es que buena parte del material de psicotécnicos que circula está construido sobre el alfabeto de 26 letras, donde la O es la 15 y la T la 20.
Si todas las letras del enunciado y de las alternativas están entre la A y la N, la ambigüedad no existe, porque hasta ahí los dos abecedarios coinciden. Solo cuando la respuesta cae más allá de la Ñ hay que decidir, y entonces calcula la posición y mira qué letra le corresponde en cada criterio: si solo una figura entre las alternativas, esa es la respuesta.
Tabla de posiciones con los dos criterios
Merece la pena verlas una vez, aunque no haya que memorizarlas. La columna central es el abecedario español de 27 letras; la derecha, el alfabeto latino de 26 que usan muchos manuales.
| Letra | Posición (27 letras) | Posición (26 letras) |
|---|---|---|
| A · B · C · D · E | 1 · 2 · 3 · 4 · 5 | 1 · 2 · 3 · 4 · 5 |
| F · G · H · I · J | 6 · 7 · 8 · 9 · 10 | 6 · 7 · 8 · 9 · 10 |
| K · L · M · N | 11 · 12 · 13 · 14 | 11 · 12 · 13 · 14 |
| Ñ | 15 | no existe |
| O · P · Q · R · S | 16 · 17 · 18 · 19 · 20 | 15 · 16 · 17 · 18 · 19 |
| T · U · V · W | 21 · 22 · 23 · 24 | 20 · 21 · 22 · 23 |
| X · Y · Z | 25 · 26 · 27 | 24 · 25 · 26 |
La lectura útil es que las catorce primeras letras son terreno seguro y las trece últimas están en disputa, con un desfase constante de una posición: corregir de un criterio a otro es sumar o restar uno, no rehacer el cálculo.
Ejemplo resuelto
Serie: B, D, G, K. Convertimos: 2, 4, 7, 11. Diferencias: 2, 3, 4. Creciente en una unidad, luego la siguiente diferencia es 5 y la posición siguiente es la 16.
El ítem cae en la zona de desacuerdo, así que hay que dar el paso extra: la posición 16 es la O con el abecedario de 27 letras y la P con el de 26. Se resuelve mirando cuál de las dos aparece entre las alternativas. Pese al matiz, lo importante es lo que ha hecho la conversión: transformar un problema opaco en una serie de segundo orden trivial.
Segundo ejemplo: dos series entrelazadas
Serie: C, F, E, J, G, N. Falta el séptimo término.
Convertir. 3, 6, 5, 10, 7, 14. Diferencias: +3, −1, +5, −3, +7. No hay constante, ni segundo orden, ni cociente estable: es la firma de una serie entrelazada, con saltos que alternan de signo.
Separar por posición. Los términos impares son 3, 5, 7 —C, E, G—, de dos en dos; los pares, 6, 10, 14 —F, J, N—, de cuatro en cuatro. El séptimo ocupa posición impar, así que continúa la primera subserie: 7 + 2 = 9, la I, muy por debajo de la Ñ y por tanto igual con los dos abecedarios.
El ítem ilustra por qué importa el orden de comprobación: forzar una regla única sobre 3, 6, 5, 10, 7, 14 puede costar un minuto, y separar por posición lo resuelve en diez segundos. El procedimiento completo está en series numéricas.
La aptitudinal se aprueba con velocidad y criterio de descarte, y eso solo se gana practicando contra el cronómetro.
Practicar psicotécnicosTrampas frecuentes
- Contar mal por la Ñ, especialmente en tramos que la atraviesan.
- No detectar el ciclo cuando la serie pasa de la Z a la A.
- Olvidar comprobar la alternancia en series que parecen irregulares.
- Trabajar con letras sin convertir, que es la causa de la mayoría de los bloqueos.
La aritmética del examen
La subprova aptitudinal de la convocatòria 46/26 son 80 preguntas en 35 minutos, unos 26 segundos por ítem. Una serie alfabética tiene dos costes muy distintos: la conversión a números —cinco segundos si las anclas están automatizadas, treinta si no— y el análisis, idéntico al de cualquier serie numérica.
Toda la rentabilidad está en el primero. Automatizar cuatro anclas es media hora de trabajo y recorta veinte segundos por ítem; con dos o tres series por cuadernillo, es el tiempo de dos matrices recuperado.
Con el error sin penalización hay además una jugada propia del formato: si dudas entre dos letras contiguas por el problema de la Ñ, no es una duda de razonamiento, sino una elección entre criterios. Mira cuál aparece entre las alternativas; si aparecen ambas, elige la del abecedario español y sigue.
Errores de ejecución
Este formato tiene además una familia de errores puramente materiales, frecuentes porque exige escribir:
- Anotar los números en el mismo renglón que las letras. Escribe las posiciones justo debajo de cada letra: si se desplazan, las diferencias se calculan sobre términos equivocados.
- Contar el ancla como un paso. Al ir de J a M contando «J, K, L, M» es fácil sumar cuatro en vez de tres. Cuenta saltos, no letras.
- Olvidar la dirección cuando la serie retrocede: marca las diferencias con signo desde el principio.
- Traducir de vuelta con prisa. El error final suele estar en convertir el número a letra; vuelve al ancla más próxima también en ese camino.
Hay un repaso general de este tipo de fallos en errores frecuentes en los psicotécnicos.
Cómo practicar
Primero, automatizar las cuatro anclas seguras hasta poder situar cualquier letra en dos segundos. Después, aplicar el orden de comprobación de las series numéricas. Con esas dos piezas, el formato deja de tener dificultad propia.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se resuelven las series alfabéticas?
Convirtiendo cada letra a su posición en el alfabeto y aplicando después el mismo análisis que en una serie numérica: diferencias, diferencias de segundo orden y alternancia.
¿El alfabeto incluye la Ñ en estos ejercicios?
El abecedario español fijado por la Ortografía académica de 2010 tiene 27 letras, con la Ñ en la posición 15. Muchos manuales de psicotécnicos trabajan con el alfabeto latino de 26. Si la respuesta cae más allá de la Ñ, calcula la letra con los dos criterios y mira cuál aparece entre las alternativas.
¿Hay que memorizar la posición de todas las letras?
No. Basta con cuatro anclas de referencia y contar desde la más próxima, lo que resulta rápido y evita errores.
¿Cuentan CH y LL como una letra en una serie alfabética?
No. Desde el X Congreso de la ASALE, de 1994, se aplica el orden alfabético latino universal, y la Ortografía de 2010 excluyó CH y LL por tratarse de dígrafos. Una serie pasa de la C a la D y de la L a la M sin escalones intermedios.
¿Cómo detecto una serie alfabética entrelazada?
Por la firma de sus diferencias: al convertir las letras a números, los saltos alternan de signo y no siguen ningún patrón propio. En ese caso hay que separar los términos por posición par e impar y analizar cada subserie por separado.
La aptitudinal se aprueba con velocidad y criterio de descarte, y eso solo se gana practicando contra el cronómetro.
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Fuentes
- Real Academia Española y ASALE (2010). Principales novedades de la Ortografía de la lengua española: abecedario de 27 letras y exclusión de los dígrafos ch y ll
- Real Academia Española. Abecedario. Diccionario panhispánico de dudas
- Resolució ISP/1763/2026, convocatòria 46/26 (DOGC núm. 9.681)
- Portal oficial del Cos de Mossos d'Esquadra — proves aptitudinals
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